Me desperté y escuché un repiqueteo en la terraza. Parecía que estaba lloviendo. No era descabellada la idea ya que ayer se pasó el dia cayendo chuzos de punta. Pero aún así dudaba.
- Pregunté en voz alta: ¿Está lloviendo? Al segundo se escuchó un trueno contestándome con tono insolente.
Ahora que sé que me escucha y que está ahí para disipar cualquier duda.
- "Gracias" - Me dije para mi. ¿Me habrá escuchado ahora?

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